El Equilibrio Dinamico Naturaleza / Salud

Cuando reflexionamos un poco sobre la magnitud de los desastres naturales que han ocurrido en las últimas décadas, constatamos que la vida en la tierra se encuentra amenazada, y consecuentemente, la vida del ser humano. Un hecho evidente es que el hombre necesita un planeta equilibrado y un ecosistema saludable para mantener un adecuado nivel de desarrollo y evolución. Se trata por tanto de una relación de beneficio mutuo, equilibrio que hoy en día está en completo desajuste.

Más importante que el aumento de la oferta de diferentes tratamientos procedentes de la experiencia médica y de la investigación científica, es hacer un uso inteligente de los recursos naturales y aplicar limitaciones a prácticas abusivas y perniciosas contra-natura.

La naturaleza proporciona de forma gratuita los mejores remedios para la salud e incluso la recuperación del individuo en caso de enfermedad o morbilidad establecida.

Las plantas se utilizan desde las primeras civilizaciones para tratar enfermedades y aliviar a los enfermos. Siendo el único recurso disponible para algunos pueblos, la medicina popular siempre ha recurrido a plantas medicinales, esforzándose por mantener viva una tradición terapéutica conocida desde la prehistoria. En línea con las ideologías políticas,  religiosas, étnicas, históricas y económicas de cada país o región, la medicina es un arte que se ha desarrollado constantemente. Pero, el principal objetivo del hombre sigue siendo el mantenimiento de la salud, su prevención o recuperación de la misma en caso de enfermedad.

A lo largo de los años se ha observado un aumento considerable del conocimiento y uso de plantas medicinales. Vemos una creciente demanda de terapias naturales, en gran parte debido a la progresiva deshumanización y despersonalización de la relación médico-paciente, de los efectos secundarios producidos por algunos medicamentos y la agresividad de ciertos tratamientos alopáticos. La medicina natural se basa en una evaluación holística del paciente, considerando no sólo su dimensión física, sino también el estado psicológico y ambiente social que rodea al paciente. No se pretende con esto reemplazar la medicina alopática, pero sí integrarlas y complementarlas mutuamente, para que cubran las necesidades particulares de cada persona, es decir, una medicina integrativa.

Cada enfermedad conlleva estado de desequilibrio multifactorial, y considerando el mundo actual donde reinan corrientes mentales nocivas, contaminación de todo tipo y el abuso de sustancias químicas, es importante involucrar activamente al paciente en su proceso de curación, precisamente porque toda la falta de armonía del medio interno proviene de un desacuerdo con el ambiente externo. Ya Hipócrates, considerado el padre de la medicina, dijo « Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina ». La naturaleza es por si misma protagonista de la curación, ya que una vez esta armonía se restablece, el proceso de cura surge espontáneamente. El médico debe, por tanto, en primer lugar conocer la totalidad de la naturaleza del paciente y su entorno, y no sólo limitarse al estudio de la enfermedad.

Hay una tendencia innata a considerar un mismo tratamiento para un mismo diagnóstico. Sin embargo, es conveniente resaltar que no hay enfermedades sino enfermos, por lo que la idiosincrasia del individuo debe ser tomada en consideración. Es tan importante reconocer los signos físicos y síntomas de la enfermedad, como también estudiar el estilo de vida del paciente, su forma de pensar y actuar, su estado de ánimo y hábitos alimenticios.

Uno de los principales fundamentos de la medicina natural se basa en la seguridad de los tratamientos, ya que estos principalmente apuntan hacia la estimulación de los mecanismos naturales de autorregulación. Además se debe tener en cuenta que los procesos naturales de eliminación, regeneración y curación requieren un cierto tiempo. De ahí que la prevención sea un aspecto importante en la medicina natural, impidiendo el desarrollo de ciertas enfermedades. La prevención nos minimiza la intervención médica, que es más costosa, invasiva, limitante y en algunos casos, dolorosa. En este punto, los factores nutricionales juegan un papel clave en la aparición de ciertas enfermedades, que van desde una simple infección hasta los procesos crónicos, que en una etapa posterior, podrán desembocar en enfermedades degenerativas o autoinmunes o también un proceso cancerígeno.

La toma de conciencia por parte del paciente sobre la importancia de cambiar sus hábitos alimenticios es fundamental y, al mismo tiempo, es un trabajo complejo. Los buenos consejos alimenticios al paciente,  no sólo incluyen el acto de la ingesta de alimentos, sino también una serie de acciones, que van desde el proceso de compra de los alimentos, a su preparación y consumo.

Pero también diversos factores inherentes al individuo (es decir, factores psicológicos, fisiológicos, emocionales, socio-económicos, creencias,  etc.) y otros propios de su entorno, son cruciales. No  todas las personas tienen el mismo nivel de conocimientos y disponibilidad de alimentos, el médico debería proporcionar información suficiente sobre los hábitos alimentarios y el consumo de alimentos como parte importante de un proceso de tratamiento. Además, con el fin de ayudar en el proceso de curación, diversas prácticas, técnicas complementarias y formulas terapéuticas pueden usarse, adaptadas a cada situación particular. Entre ellas se encuentran la fitoterapia, la homeopatía, la nutrición ortomolecular, la osteopatía, oligoterapia, florales de Bach, la medicina tradicional china, el reiki, fisioterapia, reflexología, etc.

En resumen, es preciso entender que entre el hombre y los elementos externos hay un considerable grado de relación, a partir del cual, interactúan y se ayudan, o se agreden mutuamente. Así que el médico conozca con claridad la naturaleza de las cosas que asimila el paciente (material y mental), será capaz de conocer las verdaderas características de la enfermedad. En el siglo XIX, en su obra « Método de hidroterapia », Sebastian Kneipp he dijo que « Así como en un árbol no hay dos hojas exactamente iguales, tampoco hay dos hombres que tengan un mismo destino ».

  Natália Martins

Nutricionista, Naturopata e Investigadora (fitoterapia y bioactividad de los produtos naturales)

Centro de Engenharia Biológica, Universidade do Minho – Portugal

Email: natalia.martins@ceb.uminho.pt

Url: http://ceb.uminho.pt/People/Details/5141ce14-bb95-4c3c-8361-4c26ddad2e21

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